jueves, 14 de agosto de 2014

Una triste carreta para la Aragón

Lic. Ernesto García Díaz
Abogado y periodista independiente

Comenzaron impuntuales los carnavales de La Habana, deslucidos, sin pirotecnia y con adornos del año anterior

Foto-reportaje de Ernesto García
LA HABANA, Cuba.- El pasado viernes 8 de agosto, en el Malecón de la capital cubana quedó inaugurado el Carnaval de La Habana 2014, con la presencia del ministro de Cultura, Julián González Toledo.
Los festejos comenzaron a las 10:30 de la noche, dando muestra de la falta de organización, disciplina y calidad. El paseo debía comenzar con el tradicional cañonazo de las 9, pero a esa hora transitaban las carrozas en sentido contrario por el Malecón habanero, muchas de ellas vacías. Tampoco estaba listo el cuerpo de ceremonia de la motorizada. Lo que sí no faltó fue un asombroso despliegue policial para mantener el orden, que en cifras estimadas a nuestra vista rebasó los más de 1500 efectivos.
El desfile se inició con una hora y media de retraso. Los motoristas, como tradición, activaron sus sirenas y realizaron varios ejercicios de rondas. Le siguió el Ballet de la Televisión Cubana, que homenajeó a Benny Moré, seguido de la banda de música del Hospital Psiquiátrico de La Habana y de la compañía Caribbean Dance.
Sobre la populosa avenida del Malecón comenzaron a desfilar las comparsas La Bollera, del barrio de Los Sitios; Rayitos de Sol, La Sultana, Los Marqueses de Atarés, del Cerro; Los Caballeros del Ritmo, de San Miguel del Padrón; El Alacrán, del Cerro; La Jardinera, del barrio de Jesús María; La Mazucamba y el Conjunto Folklórico Cucalambé.
Cerraron el desfile Las Anacaonas con su cadencioso ritmo, junto a los Tambores de Bejucal; Los Componedores de la Batea, de Cayo Hueso; Los Jóvenes del Este, unidos a la cadencia de la orquesta Onareo y el grupo Rumberos de la Giraldilla; así como la Federación de Estudiantes Universitarios y Los Guaracheros de Regla, en unión con Yoruba Andabo. El espectáculo se repitió el sábado y domingo, cerrando sus funciones hasta el próximo fin de semana en que culminarán los carnavales.
Sin la tradicional Estrella del Carnaval y sus Luceros, uno de los momentos más penosos fue el paso en tractor y carreta de la legendaria Orquesta Aragón. El gobierno de La Habana pudiera haber alquilado un medio de transporte más adecuado para trasladar la emblemática agrupación.
El maestro Rafael Lay, director de la Aragón, recibió un certificado del Poder Popular de la provincia La Habana y para su desdicha tuvo que remontar su carreta, arrastrada por  tractor ruso.
Noche deslucida
El público quedó muy decepcionado con el paso lento de comparsas y carrozas, que apenas avanzaron hasta llegar el área del jurado. Dejaron a muchos con los deseos de ver un espectáculo bailable, artístico y musical de calidad. Hubo demora de los grupos para realizar sus coreografías en el área de evaluación, más la mezcla musical de comitivas que se unían en ese punto, restándole lucidez y organización al espectáculo que dirigió Efraín Sabas.
El colorido de la fiesta estuvo menguado por la utilización de objetos del carnaval anterior; así como por la ausencia de fuegos artificiales, precisamente para darle un homenaje a los 495 años de la fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana; a los 95 del Natalicio del Benny Moré y a los 75 de creación de la popular orquesta Aragón.
ernestogardiaz@gmail.com

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